¡¡Saludos señor@s!!
Definitivamente... os recomiendo encarecidísimamente ir al ballet.
Claro está que no a todo el mundo le gustan esas cosas, pero teniendo en cuenta que la mayor parte de vosotr@s sois del sexo femenino y que todas hemos soñado alguna vez con eso de ser bailarinas... ¡tenéis que ir al ballet!
Como en todo, hay distintas formas de tomárselo, pero si como yo, es vuestra primera vez, ahí van mis humildes consejos para que disfrutéis del acontecimiento de verdad.
1. ¡Elimina los prejuicios!
Seamos sinceros, nada se ve mejor que en televisión. Hace un par de años, y gracias a un amigo, tuve la oportunidad de asistir al rodaje de un programa de la tele... y también de darme cuenta del engaño.
Cualquier espectáculo que veáis en televisión estará muchísimo más cuidado - y corregido- que lo que podáis disfrutar en un teatro, pero la autenticidad que brindan los espectáculos "al natural", amiguito... eso no se encuentra en ningún lado, luego... aprende a valorarlo aunque no sea algo a lo que estés acostumbrado. (incluso en los fallos del directo se puede apreciar la dificultad del ejercicio)
2. Sé consciente del tipo de manifestación artística.
Si vas al ballet, debes asumir que no habrá diálogo. Los bailarines cuentan la historia mediante gestos y movimientos. Nada más allá de la danza y la interpretación gestual podrás encontrar en el ballet. Por eso es imprescindible acudir con la "mente abierta"y ser avispado, como ocurre con cualquier manifestación artística.
3. Elige bien la obra.
Obviamente, y para empezar, yo os recomendaría una obra no demasiado larga y con un hilo argumental fácil de seguir, y sobre todo, una obra de la que conozcáis (aunque sea de oídas) su historia. A mí me habría encantado empezar por La Bella Durmiente, pero dado que por aquí no existe mucha variedad de representaciones, preferí el Lago de los Cisnes al Cascanueces; por una cuestión puramente práctica: al menos conozco el cuento.
(si vas a estar tres horas metida en un teatro, es imprescindible saber por donde te mueves).
4. Olvidate de elitismos.
La danza es arte, el arte es una manifestación cultural, y la cultura es patrimonio de todos.
Es posible que no puedas permitirte ver el espectáculo desde un palco privado, pero hay asientos la mar de dignos a un precio respetable. Si eres capaz de gastarte un dineral en rebajas, supongo que el anfiteatro no será para tí una inversión titánica, si encima eres un ratoncito de las ofertas puede que incluso tengas más suerte a la hora de encontrar asientos bien situados, y en el peor de los casos -porque todas las circunstancias existen- no dramaticemos...¡vivimos en el siglo de la información!
Ver Coppelia en el portátil desde el sofá de tu casa, envuelta en una mantita y con un plato interminable de ganchitos salados al lado, es todo un lujazo! Por lo tanto ¿quien dijo que el ballet era un espectáculo para ricos? :D
5. Googlea.
Aunque conozcas el argumento, es importante informarse concienzudamente.
Sitúate históricamente para comprender la trascendencia de la obra. Tchaikovsky no lo tuvo fácil: quizás pueda inspirarnos en nuestras vidas!.
Por otro lado, saber de cuantos actos consta la representación, qué es lo que vamos a ver y cual es la historia que va a contarse en cada uno de ellos es vital. Especialmente si la obra es larga y no quieres perderte! Además, te hará quedar como un erudito ante tus acompañantes, y en según qué contextos, nada es más halagüeño que la erudición ;)
6 Prepara el oído.
Es muy friki, pero yo me pasé la semana anterior escuchando la obra al completo. No tenía ni idea de a qué parte de la historia podía atribuir la música, pero en cualquier caso la audición nos asocia a sensaciones determinadas, y cuando en un teatro, con treinta bailarines sobre el escenario, afloran esas sensaciones producto del recuerdo, creedme... es una experiencia religiosa!
7. Al loro con los detalles.
Los bailarines se expresan con cada parte de su cuerpo, cada detalle -incluso el movimiento de la mano o un gesto- constituye toda una declaración de intenciones. No te pierdas ni un movimiento. Cada personaje, hasta los más secundarios, tienen sus rasgos definidos en la coreografía. Vas a ver baile, pero también comedia y drama. Se consciente de todo lo que te envuelve. Ese es el verdadero espectáculo de la danza : expresarse a través de cada poro del cuerpo.
8. Olvidate de la ropa.
L@s que me seguís por facebook sabéis que estuve toda la mañana dándole vueltas al modelito. Obviamente no está bien visto acudir en chándal pero cuando llegas al teatro te das cuenta de que cada uno va a su forma, desde los vaqueros hasta el abrigo de piel y el collar de perlas. Vivimos en el S. XXI, hace mucho que la etiqueta dejó de ser obligación, de modo que vístete como más comod@ te sientas (sea arreglad@ o informal), seguro que no desentonas.
Yo opté por un vestidito negro, un collar parecido al de la entrada de hoy y los labios rojos (algo que me aconsejasteis la mayoría en facbook, GRACIAS!!!) y la verdad es que me sentí comodísima con ello, probablemente porque también forma parte de mi estilo. Ese es el secreto para disfrutar de un evento como hay que hacerlo, sin preocupaciones :)
9. Hombre prevenido...
A este tipo de eventos no se puede acudir con prisas, por tu propio bien y por el del resto de espectadores. A nadie le gusta tener que levantarse en medio de una representación para dejar pasar al tardoncillo de turno.
Sal de casa sin prisas, busca aparcamiento con tranquilidad, sitúate en el entorno y observa. Todos los teatros suelen ser de por sí edificios de interés artístico. Aprovecha que estás allí para advertirlo, tanto por dentro como por fuera, y si te sobra tiempo, puedes hacer fotos de los detalles, o tomarte un café cerca. Las cafeterías que hay en el entorno del teatro también suelen guardar su historia, y es la oportunidad perfecta para irte metiendo de lleno en el ambiente.
10. ¡Apaga el móvil!
Por favor, puede parecer una tontería, pero es más que probable que nadie vaya a llamarte para decirte que te ha tocado un euromillón o que se ha quemado la cocina, apaga el móvil y no hables en voz alta, tus compañeros/espectadores te lo agradecerán.
11. Siéntate y disfruta.
Más fácil imposible ¿no?
12. Si después de la obra sientes que no te ha gustado el ballet, no te culpes.
No a todo el mundo le gusta el esquí acuático o el deporte, y eso no les convierte en unos vagos. Que no te guste el ballet no te convierte en un ser extraño o inculto. Y pensándolo bien, ya hay algo nuevo de tí que has descubierto ¡y eso que te ahorras! ;D
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Respecto al modelito...
Creo que quienes me conocéis bien sabéis que no soy yo muy trendy de la vida. Me explico para quien no me entienda, porque es obvio que decir estas cosas en un blog de "moda" es de todo menos coherente, jiji
¡¡me rechifla la moda!! estoy informada de todos los pormenores más o menos apetecibles, pero a efectos prácticos y personales tomo sólo lo que me apetece. Probablemente porque el presupuesto se resiente moralmente en las inversiones que sólo duran en el armario lo que diga Marc Jacobs - que es un señor, como todos los de su calaña, bastante "veleta", digamoslo con sinceridad- Y aunque ser "veleta" me rechifla a mí también, una no puede abarcar todos y cada uno de los hits de temporada. Es una ley matemática irrefutable... salvo que seas Lady Beckham, claro ;D
El caso es que no era mi plan hacerme con una falda de cuero - y mucho menos con tachuelas- pero ahí estoy yo... enfundada en uno de esos grandes hits que tanto me encantan y ante los que no suelo sucumbir por temor a los vaivenes de la moda. Si bien, ni aún en la tendencia más definida una puede dejar de ser fiel. No sé si será por el bolso, pero le veo un cierto aire "chanelero" a la dichosa faldita .... si le sumamos el cuello de bebe y el collar de "señora"... no me podéis decir que no sigo siendo la misma de siempre!, jiji.
Ser predecible también es un rasgo de personalidad, señor@s!
Todos acabamos desechando prendas de otras temporadas que en su día fueron lo más, pero si vuestra intención es no veros "disfrazad@s" en vuestras fotos de hoy dentro de unos años, el truco, ya seáis clásic@s sin remedio como yo o tremendamente vanguardistas, es usar las tendencias siempre a vuestro servicio y nunca al revés. A mi modo de ver ésa sí que es toda una declaración de estilo personal. Os lo agradecerá el bolsillo y cuando pase el tiempo y la moda, la confrontación temporal no será tan dramática ;D
Perfect Day - Lou Reed
Abrigo negro masculino: Stradivarius (antiguo)
Sudadera beige con cuello bebé de crochet: Zara (antigua)
Falda de "cuero" y mini-tachuelas: Lefties
Collar babero de cristales: Blanco
Medias tupidas: Calzedonia
Salones: Marypaz
Bolso: El mercadillo de los martes
Y las fotos.... pues un mix de Sevilla! =D
Collar/babero de cristales: Blanco (en rebajas ;)
Las fotos hoy se ven regular... pero en cuanto a maquillaje os diré que llevo, además de mi base de siempre,:
Prebase de párpados Too Faced de Urban Decay
Yo la uso siempre, tanto cuando me maquillo mucho el ojo, como cuando no, ya que tiene un color beige perlado que queda muy bonito incluso al natural.
De todos modos, si no queréis gastar en una prebase, un truqui que aprendí curioseando por la red: aplicar un pelín de base de maquillaje en el párpado e inmediatamente un poco de polvos translúcidos para que no salgan pliegues. Esa es la formulación química de casi todas las prebases, además de las siliconas, claro, y lo que hacían las maquilladoras profesionales antes de su existencia en el mercado. Merece la pena probar. Es fácil y barato... y funciona!
Sombra marrrón topo y sombra perlada burdeos (esta última es la individual de Studio Secrets de Loreal, que pigmenta de fábula!) bien difuminadas entre sí en todo el párpado móvil, y una sombra de color piel en la banana para unificar el tono y evitar contrastes drásticos de color entre el mío natural y el burdeos.
El paso de la sombra en tono piel os lo recomiendo en todos los maquillajes en que uséis sombras de color, ya sabemos que nadie tiene el párpado verde o azul, pero siempre es más bonito ver un tono en transición. Aporta dulzura y juventud, algo que en el fondo tod@s buscamos.
Doble delineado: En burdeos, en un trazo grueso, y en negro, en un trazo mucho más fino y a ras de las pestañas. si difuminamos ambos tonos bien con un pincel plano y duro, daréis más sensación de volumen en las pestañas. ¡Es un truco infalible!
Máscara Bad Gal Plum de Benefit: Es una máscara de pestañas de color plomo, y ya os conté que me encanta porque acentúa los reflejos verdosos de los ojos marrones (aunque en la foto ni se llegue a sospechar) ;D
Labial: "Rebel" de Mac
(por cierto! desde aquí le mando un besito enorme al Fotógrafo, que me sorprendió el otro día con un repuesto de este labial y otro del "Patisseríe", que son sin duda mis favoritos! Tu sí que sabes, bombón!)
Colorete: Pommegrate de Sleek (es un budeos con partículas doradas, queda precioso! pero aplicado con cuidadito. Yo uso una brocha-clon de la Yachiyo de Nars, comprada en la web Eva Edén Paraíso. No es exactamente igual respecto a calidad, pero a mí me funciona de maravilla -además de la alegría superlativa del ahorro- )
¡¡¡Y eso es todo!!!
Espero que os haya gustado esta entrada.
El próximo día más y mejor
¡¡¡¡¡NOS VEMOS PRONTITO!!!!
Muack!
Espero que os haya gustado esta entrada.
El próximo día más y mejor
¡¡¡¡¡NOS VEMOS PRONTITO!!!!
Muack!